Más allá de lo superficial, una aproximación a la devoción.
MÁS ALLÁ DE LO SUPERFICIAL
Una aproximación desde Salmo 91:1 ; Mateo 6: 5 – 15; Romanos 12: 1 – 2.

En medio de la situación actual,
la iglesia se ha volcado a promover la devoción virtual. Las personas tienen a
su elección variedad de contenido cristiano del que puede con solo un clic
acceder. Pero la interrogante está en ¿Cuántos en verdad tiene una devoción
genuina?
La realidad es
muy triste; porque, las personas no están involucrados en una devoción genuina,
al contrario, la idea de comunidad virtual se ha convertido en una fachada
superficial de satisfacción religiosa. Se ha confundido la devoción con
presencia, pensando que por ver una transmisión es sinónimo de fidelidad a Dios.
Para esto es necesario revisar la etimología de la palabra devoción:
Proviene del
latín Devotio que significa: consagración total. La palabra se utilizaba
para demostrar la fidelidad a los dioses greco-romanos de aquel tiempo. Está
palabra latina es muy parecida a la palabra griega Eusebes que
significa: “una reverencia sagrada llena de admiración que se
demostraba a través de las acciones, la reverencia y la contemplación.” La
devoción genuina no es superficial, sino demuestra un interés profundo por la
búsqueda de lo divino como un estilo de vida. Para hablar de la devoción como
un estilo de vida alejado de lo superficial es bueno tener presente las
siguientes premisas.
La intimidad no está en el templo (Salmo 91: 1)
El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente (Sal 91:1).
Lastimosamente el templo se ha convertido en una la figura
única de adoración y alabanza. Desviando el concepto de iglesia, que en
realidad le da prioridad a la asamblea y no a la infraestructura. Pero la
devoción no comienza con la asamblea, sino con el individuo y el Salmo 91
expresa eso cuando dice el que habita al abrigo del altísimo. La palabra abrigo
proviene del término griego seter que se traduce como: lugar secreto,
intimo o privado.
El salmista está expresa que, para experimentar la
omnipotencia de Dios, es necesario conocerle desde lo íntimo. La devoción
empieza desde lo secreto, esto es muy parecido a lo que Jesús dice en el sermón
del monte. Esto deja claro que, la comunión con Dios no depende del lugar; en
cambio, si de la intimidad que se pueda tener con Dios. Claro que con esto no
se desacredita a los templos, ni su uso para las congregaciones, pero se hace
una critica lo que se ha malinterpretado.
La intimidad es el modelo de lo social (Mateo 6: 5-15)
El texto que habla de la oración en Mateo,
está ubicado dentro del sermón del monte. Esta porción del texto es la parte
donde se establece la manera de comportarse de las personas como el
cumplimiento de la ley del Reino de los cielos.
Y
cuando ores, no seas como los hipócritas… La palabra hipócritas traducida
se explicaría así: una simulación, actuar bajo un carácter asumido. Este es el
problema no solamente en la actualidad, ha sido un problema por el cual todos
los cristianos pasan en algún momento.
Mas
tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre
que está en secreto… sí lo que se pretende es dejar lo superficial hay
en empezar desde lo secreto. Las acciones sociales y colectivas son el reflejo
de las acciones privadas. Desde una lectura material al texto. La oración es
parte de una vida social correcta.
Venga
tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra… El discurso del cristiano
actual está alejado a que la voluntad de Dios sea la que impere. De hecho, se
ha usado la vida en devocional como un fetiche de manipulación. Ejemplo, si
alguien ora Dios tiene que cumplir sus deseos, como recompensa a mi oración. Todo lo que se haga en privado tiene que ser
el estándar para realizarse en público.
Sí la manera de pensar es superficial, las acciones serán superficiales (Romanos 12: 1 -2)
Pablo
habla en Romanos 12: 1 – 2 de transformar la manera de pensar. Pablo usa el
modelo ético de Aristóteles al decir que toda moralidad sana inicia en el
cuerpo. Para explicarlo mejor, todo empieza desde la persona, si una persona no
tiene buen comportamiento con ella misma, entonces no podrá dignificar a los
demás y por lo tanto no tendrá una buena relación con Dios. Para esto, Pablo
incita a usar la renovación de la razón.
Transformaos
por medio de la renovación de vuestro entendimiento… Este
es un ejercicio que cada cristiano debe hacer. Pensar en lo bueno y lo malo y
rechazar lo que está mal. Si se tiene el entendimiento correcto de lo que está
mal, será más fácil dejarlo de hacer.
En
conclusión, para ir más allá de lo superficial hay que tener presente que: nada
puede remplazar la intimidad con Dios; no pretender ser alguien que no soy,
solo por tener una actitud asumida, reflexionar en mis actos como parte de mi
vida diaria.
¡Para reflexionar!
ResponderEliminarMuy bueno.
Es una verdad bíblica mijo, bendiciones
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